¿Cómo tratar con personas que siempre quieren tener la razón?

Una particularidad de toparse con personas que siempre quieren tener la razón, es lidiar con un comportamiento soberbio y arrogante, es decir, con la creencia acerca de la propia superioridad e importancia sobre las demás personas. Incluso, en el mundo de los negocios, en las relaciones comerciales, nuestra sociedad muchas veces fomenta estas cualidades asociándolas al liderazgo y al éxito. Si efectivamente, leíste bien, este comportamiento lo asocian con liderazgo y éxito. Con los riesgos que esto implica, pudiéndose tornar tóxico.

Por otra parte, en nuestro país (México) ya dio inició al proceso electoral 2021, donde no me dejarán mentir, hoy día, existe divisionismo en las opiniones, calificado a mi parecer como posturas extremistas, donde se muestra una enorme brecha entre las opiniones sobre un candidato a otro, sobre los resultados de un partido o figura política a otra, como muy buenos o muy malos. En resumen, una postura dicotómica, sin considerar los matices, es decir, para estas personas todo es blanco o negro, bueno o malo, o estás de su lado o en su contra. Aunque no es mi intención hablar de política, si es mi objetivo identificar una realidad, en la comunicación.

Siempre conocerás personas que desean imponer su forma de pensar, sus puntos de vista como una especie de verdades absolutas que sí o sí, tienes que aceptar, o como ya se dijo, si no es así, estás en mi contra.

En mi actuar como líder responsable de un equipo de trabajo, siempre he fijado un objetivo claro ante tales circunstancias, la cual ha sido, conseguir un acuerdo productivo que sume, que estreche lazos, que fortalezca las relaciones humanas, sin tener que llegar a las descalificaciones absurdas y procesos hirientes. Discutir no tiene por qué ser negativo.

La semana pasada, viví de manera directa varios eventos, que pusieron a prueba mi manejo de emociones, mi asertividad para dar un cauce constructivo ante ello, por lo tanto, quisiera compartirles este tipo de experiencias. Al final de cuentas, siempre es bueno salirse del área de confort.

En primer lugar, debemos de preguntarnos, ¿Cuál sería nuestro objetivo al entablar un diálogo que se puede convertir como en una especie de debate?, dos caminos:

Construir un camino para llegar a la verdad, a nuevos descubrimientos, o tan solo, conquistar a su oponente.

El objetivo, deberá quedar muy claro, preciso. Al respecto, haré una serie de recomendaciones que siempre me han servido ante situaciones complicadas, enfocándome en construir nuevos caminos o descubrimientos:      Escucha su punto de vista: no interrumpas, deja hablar a tu contraparte. No descalifiques a priori, evita generar juicios.

  1.   Escucha su punto de vista: no interrumpas, deja hablar a tu contraparte. No descalifiques a priori, evita generar juicios.
  2. Muestra empatía: deberíamos ver que estamos hablando con personas como uno, como nosotros. Nunca te lo tomes como algo personal.
  3. Poner el mensaje entendido en sus propias palabras: genera un resumen, repite sus ideas.
  4. Pregunta sobre sus opiniones: es hacer que se cuestionen sus propias ideas. Hacer preguntas inteligentes: ¿por qué crees esto o aquello? De esta forma evitamos la confrontación.
  5. Enumerar los puntos de acuerdo de tu contraparte: averigua en que aspectos o puntos estás de acuerdo. Pueden ser principios o valores que ambos comparten.
  6. Investiga, infórmate del tema y menciona tus argumentos: debes estar informado del tema, así tendrás argumentos y razones sólidas, datos duros, donde hagas ver que mantiene un punto de vista incompleto, o a medias. Defiende tu postura. Puedes utilizar contraejemplos, y sus posibles efectos.
  7. No perder el objetivo: buscar llegar a un punto de acuerdo productivo, un nuevo punto de vista.

Otros aspectos que puedes considerar:

  • Concentrarse en el hecho, en el punto de vista, ataca el argumento, no la personalidad. Evita las descalificaciones.
  • Ser empático: tratar de entender los sentimientos y el significado que hay detrás de las palabras. Una persona cerrada, normalmente en el fondo sienten una gran inseguridad. Las personas inseguras suelen necesitar una constante afirmación sobre lo que dicen y piensan, es decir, sobre aquello que conforma su personalidad y autoimagen.
  • Guarda la compostura: lo mejor es responder de una forma alegre y educada para aliviar la tensión. Recuerda que el que se enoja pierde.
  • Fijar límites de respeto. Si estos son sobrepasados, puedes parar, dar por finalizada la conversación.
  • Nunca utilices palabras agresivas, evita calificativos personales.
  • Admite cuando estés equivocado.

Aplicar este ejercicio de tolerancia, que es estar con alguien con quien no estás de acuerdo, tiene sus recompensas, adquieres nuevos puntos de vista, construyes la verdad, descubres nueva información, sumas.

Soy Jorge Salazar

Ayudo a profesionistas, empresarios y emprendedores a volver más productivos y rentables sus negocios, empoderando y enfocando a sus equipos de trabajo hacia el logro de resultados, sin dramas, sin fórmulas secretas, de manera práctica y sostenible.

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